
A
la sureña localidad de Vicente Noble le toca ahora cargar con el
desencanto de los hijos que abandonan su sueño de progreso en la "Madre
Patria" y retornan vapuleados por la crisis económica que padece
España en los últimos años.
En
sus patios se escuchan las anécdotas de personas que, decepcionadas por
la crisis europea, decidieron volver resignadas a su país natal. Aquí
se quedarán, quizás de por vida, o tal vez,
hasta que las situación económica de España mejore. Por el momento, el
ticket de avión sólo tiene marcada la ida, que abre el regreso a sus
viejas costumbres.
"No hay trabajo
ni nada que hacer, y para estar ahí haciendo nada, tirado en un sofá
o andando en la calle, prefiero estar aquí, que por lo menos me
entretengo", comenta Luis Enríquez González, un joven de 25 años que
regresó a principios de año de Madrid, y que prefiere estar en su
pueblo ayudando, sin paga, a una tía en el colmado, antes que
permanecer en Europa.
ni nada que hacer, y para estar ahí haciendo nada, tirado en un sofá
o andando en la calle, prefiero estar aquí, que por lo menos me
entretengo", comenta Luis Enríquez González, un joven de 25 años que
regresó a principios de año de Madrid, y que prefiere estar en su
pueblo ayudando, sin paga, a una tía en el colmado, antes que
permanecer en Europa.
"De
aquí, de Vicente Noble, hay muchas personas que lo está pasando muy mal
en España. Personas conocidas de Barrio Nuevo que están escavando en
los contenedores de basura
como ratas, que duermen debajo de puentes, y yo puedo decírtelo con
convicción y firmeza, porque yo las he visto con mis propios ojos.
Gente que conozco de aquí de Barrio Nuevo, Barrio Viejo y el Barrio de
la Escuela. Los veo buscar
comida en los contenedores de basura y en los aeropuertos pidiendo.
Gente que antes era trabajadora", expresa en tono triste Melania
González Terrera, de 57 años.
comida en los contenedores de basura y en los aeropuertos pidiendo.
Gente que antes era trabajadora", expresa en tono triste Melania
González Terrera, de 57 años.
La
señora, vino al país de retirada tras 21 años en el extranjero. Forma
parte de los miles de dominicanos, en su mayoría mujeres, que en la
década de 1990 emigró a España con un contrato de trabajo
, gracias al acuerdo entre el gobierno de esa nación y el de República Dominicana.
, gracias al acuerdo entre el gobierno de esa nación y el de República Dominicana.
"Venir por la mañana (al consulado) es ya tener una fila de gente buscándonos para que le ayude a pagar el piso, a pagar
los alimentos, a pagar las necesidades más importantes en un ser
humano como es vivienda y alimentación. Muchos tienen la amenaza de que
si no pagan los someten, los desalojan y, entonces, nosotros estamos
haciendo lo posible para que eso no suceda", afirma.
los alimentos, a pagar las necesidades más importantes en un ser
humano como es vivienda y alimentación. Muchos tienen la amenaza de que
si no pagan los someten, los desalojan y, entonces, nosotros estamos
haciendo lo posible para que eso no suceda", afirma.
En España se estima que residen 150,000 dominicanos, de los que unos 80,000 viven en Madrid, según cálculos oficiales.
Bencosme
sostiene que el consulado ha tenido que destinar "miles y miles de
euros para atender las necesidades de los dominicanos, que a diario
llegan solicitando incluso medio pasaje para regresar o enviar a uno de
los hijos a Santo Domingo, agregando al drama, la separación familiar
de aquellos que habían logrado unificarse".
A
diario también llegan las cartas de retiro, sobre todo en estos
momentos, en que a la mayoría se les termina en subsidio de desempleo
que le otorga el gobierno español a los trabajadores.
Según
cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España,
publicadas por la agencia de prensa AFP, a marzo pasado la cantidad de
desempleados en esa nación alcanzaba los 5.6 millones de personas. Los
que entran al "paro" reciben el seguro
o subsidio de desempleo, el cual, según el paquete de medidas
anunciadas la semana pasada por el presidente de ese país, Mariano
Rajoy, será reducido de un 60% a un 50%, aunque se mantendrá por dos
años.
o subsidio de desempleo, el cual, según el paquete de medidas
anunciadas la semana pasada por el presidente de ese país, Mariano
Rajoy, será reducido de un 60% a un 50%, aunque se mantendrá por dos
años.
Ante
el drama humano que genera la crisis, y ante la imposibilidad de dar
respuesta a todos, Bencosme dice que hace gestiones con el Banco
Nacional de Alimentos de España para realizar un plan social de reparto
de canastas alimenticias a las familias más necesitadas de los
barrios. "La verdad es que ninguna entidad puede soportar o cargar con
las necesidades que tienen los dominicanos en este país. Necesariamente
tenemos que buscar ayuda", reitera, y tiene en mente tocar las puertas
de empresas que tengan representación en República Dominicana.
Aunque
el retiro de Melania no fue resultado directo de la crisis, sino por
el deseo de sus cuatro hijos de que regresara a estar tranquila, en su
decisión influyó el hecho de que su esposo, José Ferreras Reyes, de 61
años, retornó al país hace un año y medio, sin planes de regresar,
expulsado por la falta de trabajo
. José cuenta que se dedicaba a la construcción en España, pero que ese sector colapsó.
. José cuenta que se dedicaba a la construcción en España, pero que ese sector colapsó.
"La cosa se empeoraba cada día, y al estar la familia aquí iba y venía, pero llegó el momento en que no hay trabajo
,
decidí quedarme en mi casa con mi familia". Entonces retomó la siembra
de plátano, yuca y yautía que solía cultivar antes de su partida.
Aunque la actividad agrícola sigue siendo poco rentable, a su juicio,
la situación ahora es más llevadera económicamente debido a que, los
años de la pareja en España le permitió criar y hacer de sus hijos
cuatro profesionales.
,
decidí quedarme en mi casa con mi familia". Entonces retomó la siembra
de plátano, yuca y yautía que solía cultivar antes de su partida.
Aunque la actividad agrícola sigue siendo poco rentable, a su juicio,
la situación ahora es más llevadera económicamente debido a que, los
años de la pareja en España le permitió criar y hacer de sus hijos
cuatro profesionales.
Sin rumbo en Cuatro Caminos
Jansel Heredia, de 33 años, regresó al país en abril pasado, pero la decisión la tomó en el 2010 cuando en una entrevista de trabajo
lo rechazaron por su edad. "Me dijeron mira, aquí dice que todo está
bien, que tienes buena experiencia, pero nosotros necesitamos gente de
16 y 18 años. Ahí le dije a mi esposa que tenía que irme, porque si eso
es ahora, ¿qué será cuando tenga 35?".
lo rechazaron por su edad. "Me dijeron mira, aquí dice que todo está
bien, que tienes buena experiencia, pero nosotros necesitamos gente de
16 y 18 años. Ahí le dije a mi esposa que tenía que irme, porque si eso
es ahora, ¿qué será cuando tenga 35?".
El
joven, que trabajaba como ayudante de fontanería (plomería) reflexiona
que ya la cosa no es como antes, en el 2005 y 2006, cuando las personas
que ganaban como él 1,250 euros al mes, podían dejar el empleo por
otro que le pagaran 50 euros más.
"Ahora ni los profesionales están consiguiendo trabajo
,
y menos los hombres… yo bajaba de Plaza Castilla a Cuatro Caminos y
había un grupo de 10 y 20 dominicanos en las calles, deseando que tú
les pasara algo. Antes tú no veías a un dominicano acercarse a un
supermercado a recoger un yogurt que lo tiran porque va a caducar, pero
ahora hasta se pelean, y si tú vas a comprar al súper, encuentras
filas esperando que le des dos euros para comprar una barra de pan".
Menciona, con cifras incluidas, cómo cada servicio se incrementó en más
de un 200% y de cómo los sueldos, en cambio, bajaron hasta 300 euros al
mes.
,
y menos los hombres… yo bajaba de Plaza Castilla a Cuatro Caminos y
había un grupo de 10 y 20 dominicanos en las calles, deseando que tú
les pasara algo. Antes tú no veías a un dominicano acercarse a un
supermercado a recoger un yogurt que lo tiran porque va a caducar, pero
ahora hasta se pelean, y si tú vas a comprar al súper, encuentras
filas esperando que le des dos euros para comprar una barra de pan".
Menciona, con cifras incluidas, cómo cada servicio se incrementó en más
de un 200% y de cómo los sueldos, en cambio, bajaron hasta 300 euros al
mes.
El error de la hipoteca
Dania
Méndez, de 33 años, y Daniel Reyes, de 39, son una pareja de esposos
que decidieron quedarse en Vicente Noble hasta que pase la crisis. No
cuentan definitivamente con España, pero confían en que las cosas
podrán mejorar, además de que tienen algunos compromisos que cumplir
allá. Pero, por el momento, no saben cuándo regresarán. Se cuentan
entre los muchos dominicanos que, según su reflexión, "cometieron el
error de adquirir una vivienda".
"Ahora
mismo son pocos los que están pagando piso en España, inmigrantes o
nacionales, porque son financiados por el banco en base a tu trabajo
y si tú no tienes trabajo, de dónde pagas? Vas a juicio", comenta Daniel.
y si tú no tienes trabajo, de dónde pagas? Vas a juicio", comenta Daniel.
en España. Con su sueldo, más el de sus dos hijos, pensó tener las
condiciones necesarias para adquirir una casa, que luego le arrebató el
desempleo. "Compré un piso pensando en mejoría pero me fue peor",
comenta. Su recuento empieza cuatro años atrás, cuando decidió
paralizar la construcción de una casa en su pueblo natal, para adquirir,
por 212,000 euros, un piso en España. Al mes debía pagar 1,300 euros
al banco por la letra hipotecaria, pero dos años después, uno de sus
hijos, el mayor, quedó sin trabajo. "Todo lo que entraba era para el
banco y comer, hasta que ya no pude".
Tras
intentos fallidos por vender la vivienda y no perder todo lo invertido,
habló con los ejecutivos del banco en busca de facilidades. "Les dije
que no podía seguir pagando 1,300 euros mensuales, pues no los gano.
Éramos dos y ya no ganábamos ni mil euros, entonces si pagábamos, no
comíamos. Me dieron la facilidad de pagarla con 800 euros mensuales,
que parecería bien, pues eso es lo mismo que un alquiler, pero las condiciones
no se adaptaban porque eran cinco años con esa cantidad y luego
tendría la misma deuda de cuando empecé, así que dije que no, que no
iba a vivir toda la vida para pagar un piso".
no se adaptaban porque eran cinco años con esa cantidad y luego
tendría la misma deuda de cuando empecé, así que dije que no, que no
iba a vivir toda la vida para pagar un piso".
Aida está en Vicente Noble disfrutando de 15 días de vacaciones de su trabajo
como parte del equipo de limpieza de un teatro de Madrid, pero pronto
regresará a un país que ahora la trata como una persona morosa, porque
dejó de pagar la casa debido a que, según afirma, "ya no tenía de
otra…"
como parte del equipo de limpieza de un teatro de Madrid, pero pronto
regresará a un país que ahora la trata como una persona morosa, porque
dejó de pagar la casa debido a que, según afirma, "ya no tenía de
otra…"
En España se estima que residen 150,000 dominicanos, de los que unos
80,000 viven en Madrid, según cálculos oficiales.
80,000 viven en Madrid, según cálculos oficiales.
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